Se trata en este caso de un 8,3 por ciento que comenzará a regir a partir de la hora cero del próximo 22 de abril.

  El último aumento había sido otorgado en diciembre del año pasado, y había sido del orden del 11 por ciento.

  En los considerandos del decreto, que lleva las firmas del gobernador Miguel Lifschitz y del ministro de Infraestructura José Garibay, se fundamenta la decisión a raíz de las solicitudes recibidas de las cámaras representativas del sector de las ciudades de Santa Fe y Rosario, en las que reclamaban “la revisión de los costos de explotación”.

  Y se menciona que “desde el dictado del último estudio de costos (diciembre de 2017) hasta la actualidad, se verificaron variaciones en los precios, afectándose significativamente todos los rubros como chasis, carrocerías, lubricantes, cubiertas, repuestos, salarios, lo cual dificulta a las empresas del sector afrontar estos incrementos con el actual cuadro tarifario”.

  Este primer aumento anual (son dos a lo largo del ejercicio) regirá tanto para las líneas de transporte interurbano como urbano interjurisdicción.