Vecinos colonos se dieron cuenta del saqueo que sufrió la estructura de la conocida Escuela de Campo Ulla, ubicada al sudoeste de la ciudad de El Trébol, que hace unos años no funcionaba por falta de alumnos.

  De allí, anónimos se llevaron aberturas, muebles, mesadas y todo lo que se pudo transportar. Sólo queda el edificio, o parte del mismo.

  Para completar la “obra”, destrozaron todo lo que estaba al alcance, que forma parte de la historia de un establecimiento escolar que albergó a cientos de niños de la región, cuando los transportes y las comunicaciones no eran lo que son hoy.

  Afortunadamente, el mobiliario escolar había sido trasladado a la Escuela Laprida al igual que libros y útiles.

  Pero no hubo piedad con la historia de este templo del saber, del fortín de docentes y maestras que hacían patria en las inclemencias del tiempo y en la zona rural educaban a cada niño con amor y sapiencia.

  No hubo compasión. Se llevaron todo, y lo que no, lo rompieron.

Fuente y fotos: eltreboldigital.com.ar