Durante 2017, en las escuelas de toda la provincia se sumaron 5.580 comensales y en lo que va de este año ya hay 3.245 chicos nuevos. Las partidas que recibe Santa Fe no se actualizan desde julio de 2016.

  La ministra de Educación de la provincia, Claudia Balagué, reclamó al gobierno nacional la actualización de las partidas para los comedores escolares, que permanecen idénticas desde 2016. El reclamo, advierten desde la cartera educativa, no sólo obedece a la suba de precios de los alimentos, sino también a la mayor demanda que tienen los servicios de comedor y copa de leche. El año pasado, en las escuelas de toda la provincia se sumaron 5.580 comensales; en lo que va de este las nuevas raciones ya son 3.245. Para muchos de esos chicos, la ración del comedor es el único plato de comida caliente del día.

  “La falta de actualización de estos fondos nos genera un claro perjuicio”, advirtió Balagué ayer, poco después del acto oficial realizado en el parque Independencia para celebrar el 9 de Julio.

  La funcionaria apuntó que, junto al ministro de Desarrollo Social de la provincia Jorge Alvarez, ya solicitaron una audiencia a la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, para reclamar un aumento de las partidas.

  El último incremento de los fondos que aporta el gobierno nacional para comedores fue hace dos años, en julio de 2016.

  “Ya de por sí, el porcentaje que aporta Nación es mucho menor que lo que afronta la provincia y, al no haber actualización, el deterioro por el impacto de la inflación es muy grande. Pero a todo esto debemos sumar la mayor demanda del servicio”, apuntó la funcionaria y destacó que es un tema “que preocupa muchísimo” al gobierno provincial.

Los números

Según cálculos de la cartera educativa provincial, el gobierno santafesino destina anualmente alrededor de 3.000 millones de pesos de sus arcas para mantener los servicios de comedores escolares y copa de leche.

  El presupuesto que aporta Nación, que llega a través de partidas conocidas como refuerzo nutricional, es de 105 millones de pesos cada año. Es decir, unas 28 veces menos.

  En el cálculo se suman tanto los insumos para la elaboración de las comidas, como el pago de los salarios de los asistentes escolares y el personal de las cocinas centralizadas y el costo de la distribución de las raciones que reciben los chicos a diario.

  Los fondos del gobierno nacional se destinan sólo a la compra de los alimentos necesarios para preparar los menúes que llegan a la mesa de las escuelas.

  Desde la cartera educativa provincial destacaron que este año el gobierno santafesino aumentó el presupuesto para comedores en un 30 por ciento, mientras que los fondos nacionales están congelados desde hace ya dos años “desconociendo los efectos fortísimos de la inflación en todos los productos relacionados al rubro de la alimentación”, advirtieron.

  Y señalaron que desde mediados de 2016, los precios de los productos de la canasta de alimentos crecieron casi un 60 por ciento.

Más demanda de servicios

La necesidad de actualizar partidas para contrarrestar la crecida de precios de los alimentos no es el único argumento que esgrimen los funcionarios provinciales.

  También advierten sobre la realidad que atraviesan las familias de los alumnos que asisten a la escuela y, muchas veces, encuentran en el comedor el único plato de comida caliente que tienen en el día.

  “La problemática social se ha agudizado y eso se siente en las escuelas. Estamos recibiendo cada vez más solicitudes para habilitar servicios de copa de leche, incluso en algunas escuelas secundarias”, afirmó la ministra.

  En los establecimientos que dependen de la Regional VI de Educación (que comprende los departamentos de San Lorenzo, Rosario y Villa Constitución) asisten a los comedores unos 52 mil niños y adolescentes. Un número que viene in crescendo en los últimos dos años.

  En el resto de los departamentos provinciales, la realidad es similar. Durante el año pasado, 38 escuelas abrieron sus cocinas y empezaron a ofrecer a sus alumnos la posibilidad de tomar el desayuno o la merienda. Esto significó la creación de 5.580 nuevas raciones durante 2017.

En los seis primeros meses de este año, otras 19 escuelas incorporaron servicios de copa de leche, con 3.235 nuevas raciones. Y otros seis colegios agrandaron sus comedores y demandaron más platos de comida.

Recategorizarán escuelas rurales

“Vamos a analizar caso por caso la situación de las escuelas rurales”, sostuvo la ministra de Educación, Claudia Balagué, frente al reclamo del gremio docente Amsafé sobre la necesidad de garantizar el transporte a profesores y estudiantes. “Legal y administrativamente no corresponde el pago de un traslado adicional para el docente, sí un plus salarial por zona desfavorable. Como este adicional depende de la categoría de escuela rural, vamos a estudiar caso por caso aquellos núcleos que haya que recategorizar para que podamos equiparar la situación de los docentes”, explicó la funcionaria.

Fuente: “Sin Mordaza”.