La ordenanza había sido aprobada a fines de mayo. El Ejecutivo promulgó la iniciativa y desde este 1º de agosto entra en vigencia. Las multan llegan hasta los casi $10.000 y la inhabilitación de locales que violen la ley.

  Desde este miércoles 1º de agosto quedará completamente prohibido utilizar bolsas plásticas estilo camiseta en todos los comercios de la ciudad de Sastre. Es que comenzará a regir la Ordenanza N° 1106/18, la cual restringe el expendio de mercadería en supermercados en bolsas de nylon, polipropileno, polietileno y oxi-biodegradables. Las multas ascienden hasta el valor de 300 litros de nafta súper y la clausura de locales que infrinjan la ley.

  La normativa había sido aprobada en mayo por el Concejo Deliberante de Sastre. Más tarde, el propio Ejecutivo había promulgado la iniciativa. Y desde ese momento, comenzaron a correr los sesenta días para que entre en vigencia. Y el día llegó. Desde hoy, ningún comercio podrá entregar mercadería a sus clientes en bolsas pláticas estilo camiseta. Pero todo dictamen tiene su excepción. Los supermercados están habilitados para utilizar estos productos en caso de alimentos húmedos o comestibles que no estén previamente envasados.

  Desde Cambiemos, el edil Leandro Baravalle, explicó que se trata de una movida que forma parte de la agenda verde que se impulsa desde el Concejo, y en donde cada bloque trabaja sobre diversas iniciativas pro ambiente. “Nosotros, por ejemplo, presentamos los proyectos de Puntos Verdes, la colocación de cestos en barrios y acompañamos ideas como estas y la recolección de aceites”, detalló.

La Ordenanza

El Concejo le había dado vía libre a la normativa que prohíbe la utilización de bolsas plásticas estilo camiseta en todos los comercios de la ciudad a fines del mes de mayo. El cuerpo legislativo aprobó la iniciativa con el compromiso de comenzar a reducir el impacto ambiental en la cabecera del departamento San Martín. La ordenanza, que comenzó a regir desde este primero de agosto, establece algunas excepciones y fija sanciones que llegan a los 10.000 pesos e incluye, además, la clausura de negocios para quienes incumplan la ley.

  “La finalidad de este régimen es tomar conciencia de que la basura la producimos entre todos, y el cuidado del medio ambiente es un deber de todos”, sostienen en uno de sus artículos los ediles del Frente Progresista, autores e impulsores del proyecto.

  Al momento del debate, la intención no había encontrado resistencia dentro de la sala “Raúl Cragnolino”. Incluso tampoco a nivel comercial. “En la previa estuvimos recorriendo varios negocios de la ciudad para explicarle a los dueños en lo que estábamos trabajando, y de manera unánime todos se mostraron conformes”, había explicado Oscar Cagliero, presidente del Concejo e integrante del bloque, en los días posteriores a la aprobación de la normativa en el recinto.

  Baravalle sumó que no encontraron grandes resistencias en líneas generales, aunque hubo inquietudes de aquellos que tenían un stock grande de bolsas. “Se van a tener en cuenta esas situaciones particulares y hasta que no los agoten no se van a sancionar”, destacó y agregó: “En los vecinos hubo gran aceptación. Hace tiempo que ya viene tomando impulso el uso de bolsas de tela para reducir el uso de las plásticas, teniendo en cuenta que esto no prohíbe todos los tipos de bolsas, permite usar por ejemplo las llamadas de bobina. Es un cambio cultural que se está dando y esto va en ese sentido, lograr que en el día a día seamos cada vez un poco más conscientes del cuidado del medio ambiente”.

  Desde hace tiempo, y durante la campaña electoral de 2015, la totalidad de los candidatos a ocupar un lugar en el Concejo habían establecido en su plataforma y como uno de los objetivos en los cuales harían fuerte hincapié el cuidado medioambiental para comenzar a frenar la contaminación de la localidad. Y, de cierto modo, esta reglamentación llega para cumplir algo de las promesas públicas.

  Basados en el artículo 41º de la Constitución Nacional, los concejales del Frente Progresista empezaron a darle forma a la idea al momento de pensar el proyecto para Sastre. “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley. Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales”, detalla el apartado.

  Y según establece la vigente ordenanza, se prohíbe la utilización de bolsas tipo camiseta, ya sean de nylon, polietileno, polipropileno y las denominadas oxi-biodegradables para el expendio de mercaderías, materiales y productos por intermedio de supermercados, almacenes, comercios e industrias en general. Sin embargo, toda ley tiene su excepción y dentro de la normativa quedaron excluidas aquellas bolsas destinadas exclusivamente a contener alimentos húmedos o comestibles que no estén previamente envasados, llamadas transparentes de bobina o de arranque.

  Dentro de los considerandos en los cuales se basaron los ediles para promover la normativa figura que la sustitución de estos productos contaminantes es necesaria para evitar que “una multitud de bolsas plásticas que escapan a su destino final en los vertederos y rellenos sanitarios, sigan volando por los aires una vez desechadas, contribuyendo a ensuciar las calles, los espacios verdes y demás lugares”.

  El avance de las tecnologías hizo que el peso de las bolsas plásticas durante las últimas décadas se haya reducido fuertemente. Y consecuentemente el significado no es menor. Es que dicha causa acarrea mayores probabilidades de voladura o desparramo con un simple viento por ser demasiado livianas. Actualmente, es habitual encontrar bolsas en diferentes puntos de la ciudad o campos aledaños, producto de ese principio. “No podemos pensar en una ciudad a largo plazo sin preocuparse por qué hacer con los residuos que generamos y en cómo ir reduciendo los mismos que van a parar a lo que hoy es un triste basural a cielo abierto. Basta con acercarse un día para ver la enorme cantidad de bolsas de este tipo qué hay en el basural y en campos cercanos y de a poco, con este tipo de iniciativas, se van a ir reduciendo el impacto”, sostuvieron desde Cambiemos.

  La ordenanza establece, también, que el Municipio posee la potestad de disponer la elaboración de bolsas de otro material o impulsar la producción a través de micro emprendimientos o cooperativas locales de productos que, por sus condiciones y características, sean reutilizables.

  En tanto, todos aquellos comerciantes que incumplan la ley serán castigados con sanciones económicas que comenzarán con un simple apercibimiento y se irán endureciendo a medida que se reincida en la infracción. Las multas económicas comenzarán a la segunda violación de la normativa y tendrán un valor de 150 Unidades Fijas (UF) – cada una equivale al valor de un litro de nafta súper -. Y si el comerciante vuelve a transgredir la ordenanza, el monto se duplicará y pasará a ser de 300 UF. Pero si se vuelve a caer en infracción dentro de la vigente legislación, se procederá a la inhabilitación comercial por el término mínimo de tres días hábiles y una multa de 100 UF.

  Por otro lado, el artículo 7 de la ordenanza establece que se deberán llevar adelante campañas de difusión para concientizar a la población en los medios de comunicación, instituciones educativas y comercios mediante la colocación de afiches. “Ya comenzaron, sobre todo con los comerciantes, informándoles e informando a sus clientes sobre esta ordenanza”, explicó Baravalle.

  La ordenanza aprobada por unanimidad en el Concejo sastrense se basó en experiencias donde la implementación del reemplazo del uso de bolsas de polietileno por las reutilizables dio sus frutos en localidades como San Jorge, Firmat, Villa de Merlo y El Trébol, entre otras.

Fuente: “Bumerang News”.