Vecinos Autoconvocados le entregaron un petitorio a la intendente local, María del Carmen Amero de Brunazzo, donde expresan su rechazo a la normativa y enumeran una serie de causas en las cuales basan la solicitud. "Siempre se está legislando sobre el daño ya causado y no la prevención del mismo".

  Vecinos Autoconvocados de Sastre y en atención a la ordenanza de fitosanitarios Nº 1.119/18 recientemente aprobada por unanimidad en el Concejo, le entregaron un petitorio a la intendenta local, María del Carmen Amero, solicitándole el veto de la normativa considerando una serie de causas que, entienden, justifican el pedido.

  “La nueva ordenanza modificará de tal forma los límites urbanos haciendo que en varios sectores las fumigaciones queden más cercanas a la población de lo que establecía la normativa anterior. Ello es contrario a la Ley general del Ambiente- N° 25.675 que la misma ordenanza Nº1.119/18 invoca en sus considerandos”, comienza el texto.

  Continuando en la misma línea, el grupo de vecinos aseguran que el límite de prohibición de fumigaciones “no representa una distancia protectora de la vida y salud de los pobladores de Sastre, teniendo en cuenta, el reciente suceso internacional en donde un tribunal en los Estados Unidos, condenó a Monsanto -fabricante del herbicida glifosato- por causar daño en la salud: CANCER. Se encuentra además en poder de los señores concejales un compendio de 830 investigaciones científicas nacionales e internacionales que ratifican la toxicidad del herbicida glifosato, que es el más usado en los cultivos de la zona, a razón de millones de litros por campaña de siembra y en barbechos químicos”.

  Asimismo, sostienen que el Concejo “no actuó con la debida prudencia” y sancionó dicha ordenanza sin esperar el resultado del Campamento Sanitario realizado por intermedio de su gestión como intendenta, en marzo de 2017 por la Universidad Nacional de Rosario. “Es evidente que consideramos sus resultados de relevancia a los fines de tomar las decisiones políticas correspondientes para proteger la salud y vida de los pobladores de Sastre”, afirman en el texto entregado a la jefa del Ejecutivo.

 Por otro lado, indican que se han realizado conversatorios con expertos en la temática ambiental: periodistas, investigadores, médico científico, fiscal penal e ingenieros agrónomos que demostraron la relación directa entre las fumigaciones con agrotóxicos y las afecciones a la salud por contaminación aguda y/o crónica, como también la posibilidad cierta de otro modelo de producción rentable y que garantice alimentos de calidad sin afectar la vida de la ciudadanía por no requerir la utilización de agrotóxicos y venenos. “La conclusión de las charlas fue la necesidad de aumentar la mayor cantidad de metros posibles la distancia entre la población y los venenos que se tiran en los campos”.

  El comunicado continúa pidiendo “el veto para que los señores concejales puedan reconsiderar el tema de las distancias ya que existen innumerables estudios científicos nacionales e internacionales que sugieren deben prohibirse las fumigaciones aéreas y que la distancia para la protección de la salud y vida de los pobladores no debe ser menor a los 1.500 metros desde el limite del ejido urbano, espacio que deberá estar libre de fumigación de todo tipo de agrotóxico”.

  Para finalizar, Autoconvocados solicitan considerar que la nueva norma es de difícil aplicación en cuanto a los controles y que si bien establece mayores multas, “siempre se está legislando sobre el daño ya causado y no la prevención del mismo”.

Fuente y foto: “Bumerang News”.