Derrotó a Atlético San Jorge 2 a 0 con goles de Gabriel Giacopetti y de Leonardo Ochoa, uno en cada tiempo.

Con este resultado, el Lobo se adjudicó una importante diferencia pensando en la revancha del domingo próximo, aunque la serie no está cerrada el Uruguayo mostró dotes de ser un gran y duro rival. Gran acompañamiento del público en general a pesar de las condiciones climáticas.

Nicolás Domenella Diario Castellanos

Este domingo por la tarde, en el estadio Néstor Zenklusen, en el corazón del barrio Parque, Ben Hur derrotó a Atlético San Jorge 2 a 0 en el marco del partido de Ida de las Semifinales de la Región Litoral Sur del Torneo Regional Amateur. El partido, que contó con el arbitraje de José Díaz de Villa María, tuvo los goles de Gabriel Giacopetti y de Leonardo Ochoa, uno en cada tiempo. De este modo, el Lobo se quedó con una diferencia importante de cara al juego de revancha del próximo domingo a las 17.30hs en el estadio Parque 23 de junio.

Así llegaban

Ben Hur y Atlético San Jorge son dos equipos que se conocen muchos. Es cierto que no se han enfrentado en el presente certamen, pero en las anteriores ediciones de la competencia, cuando se lo denominaba Federal B, eran asiduos animadores de su zona debatiéndose, incluso, clasificaciones mano a mano. Como otro dato a resaltar, ambos clubes supieron llegar a la instancia decisiva en la lucha por el ascenso al Federal A pero quedaron en las puertas de ese objetivo con apenas una temporada de diferencia.

  Ben Hur tuvo un camino ciertamente tumultuoso hasta llegar a esta instancia. En la Fase regular mostró su peor cara habiendo estando hasta 5 partidos sin alzarse con una victoria, sin embargo, luego de algunos retoques estratégicos y de nombres, Carlos Trullet parece haberle encontrado el clima ideal a este equipo para que se sienta más libre y lleno de confianza. Trullet dispuso el regreso a la titularidad de Leonardo Ochoa tras cumplir la fecha de sanción por expulsión en el juego de ida ante Libertad. Para ello el entrenador excluyó a Pablo Pavetti de la alineación, manteniendo por consiguiente a los restantes diez futbolistas que arrancaron el juego ante Libertad.

  San Jorge, por su parte, Llegaba con números que provocan envidia. Prácticamente ganó todos los juegos que disputó habiendo dejado apenas un puñado de puntos en el camino producto de algún que otro empate aislado. El elenco de Darío Labaroni, quien se mantiene en su cargo luego de haber llevado al equipo a disputar una final por el ascenso, recuperó algunos históricos como el goleador Guido Barreiro, además de mantener a los ya conocidos Killer, el Chino Gómez, Cuberli, Moreyra, entre otros.

El partido

Las inclemencias del tiempo, que en algún momento del día pusieron en tela de juicio el desarrollo del encuentro, jugaron un papel preponderante en el mismo porque la cancha, si bien aguantó el embate de los protagonistas, fue dejando citarices por el tránsito de los jugadores en el terreno.

El partido fue muy intenso. De muy alto vuelo por la propuesta y jerarquía de ambos. San Jorge se paró finalmente con un 4-2-3-1 que aprovechó en todo momento con Novero como su estandarte a la hora de la conducción. En la primera de la tarde Barreyro ya avisó. Rodríguez tiró un centro a la salida de un corner que el grandote delantero encontró de cabeza en el vértice del área menor rematando de pique al suelo exigiendo una notable atajada de Astrada. Inmediatamente Trullet le indicó a Baranosky que vaya sobre Barreyro porque a Saavedra la diferencia física con el goleador visitante lo sobrepasaba. A Ben Hur le costaba salir del asedio del Uruguayo, por lo que perdía rápidamente la pelota ante la presión de Rodríguez y Gómez en el medio campo, quienes descargaban para Cuberli por izquierda o Bonilla por derecha.

  Por eso Novero, con un remate que se fue apenas por encima del travesaño tras ganarle la pulseada a Baranosky, volvió a avisar. Pero el Lobo en la primera que tuvo mostró la eficacia y contundencia que le pedíamos. Ochoa ejecutó un corner que devolvió al defensa rival; en el segundo intento la pelota cruzó el cuadro menor y encontró la pierna de Giacopetti que abrió el marcador ante la pasividad de los visitantes.

  Cuando más apretaba San Jorge a Ben Hur, el Lobo encontró el resquicio necesario como para hacerse fuerte. Sin embargo el equipo de Labaroni no resignó su idea. Siguió yendo y descubriendo cualidades para quienes no lo habíamos visto, aunque en esa necesidad de ir hacia adelante todo el tiempo, de ser tan vertical, y de adelantarse tanto en el terreno, le dejaba chances de contragolpear en cualquier momento a los de Trullet. Como esa que tuvo en los pies de Castellano luego de un gran pase de Sola pero el piso hizo que el balón, lejos de frenarse, se acelerara ante el achique de Correa que se quedó con útil justo a tiempo.

  San Jorge dispuso de varias situaciones, algo aisladas pero situaciones de peligro al fin, casi siempre naciendo desde la conducción de Novero o de Rodríguez. El primer tiempo se consumió con la desazón de la injusticia en el paladar del visitante porque, en honor a la verdad, hizo méritos como para merecer más. Las transiciones de defensa a ataque que iniciaban en campo propio fueron casi siempre un problema para Ben Hur, a pesar que en el complemento esa intensidad mermó debido al cansancio lógico que evidenciaban los jugadores y al cambio de esquema, pasó a jugar con un 4-4-2, de Ben Hur cortándole un poco el circuito ofensivo al Uruguayo.

  En esta otra mitad el rival seguía dominando las acciones, aunque con menos profundidad, pero siempre exponiéndose a un nuevo golpe de Ben Hur. Así fue que a los 20´, ya con Paz en cancha por la salida de Giacopetti, Ochoa, que recibió como centro delantero, aguantó una pelota enviada por Saavedra, se filtró entre sus marcadores y pisando el área definió ante la salida de Correa que no pudo evitar el segundo tanto de la noche. El premio no fue solo para el equipo, sino para el jugador más desequilibrante de Trulelt, a quien los centrales sanjorgenses nunca supieron, o pudieron, tomar.

  Los minutos finales mostraron a un visitante tratando de rasquetear un gol que lo mantuviera en partido pensando en la revancha. Pero el pitazo de Díaz sepultó las esperanzas, aunque ambos protagonistas se fueron sabiendo que el resultado no se ajustó a la realidad. Ben Hur tuvo la eficacia que no halló en otros juegos, pero esta vez se enfrentó a un equipo que juega muy bien al fútbol y que será un hueso durísimo de roer en su casa.

Fuente: Nicolás Domenella - Diario Catellanos.