A los 35 años, Federico Molinari, el gran crack de la gimnasia argentina de los últimos tiempos, escribió en los Juegos Panamericanos de Lima un nuevo capítulo brillante para su trayectoria con un bronce.

  Con una puntuación de 14,066, Molinari -que en estos juegos se dio el gusto de competir junto a Julián Jato, su alumno 16 años más joven- alcanzó el tercer puesto de la competencia, ganada por el mexicano Fabián De Luna (14,500) y con Plata para el brasileño Arthur Zanetti (14,400). Algo más atrás terminó el otro finalista argentino, Daniel Villafañe, con 13,633.

  Molinari, que en 2012 protagonizó el gran hito de su carrera al llegar a la final de anillas en los Juegos Olímpicos de Londres, consiguió entonces este martes su primera medalla en Juegos Panamericanos.

  El gimnasta, que supo participar de una apertura del “Bailando” en televisión y del espectáculo “Stravaganza”, de Flavio Mendoza, había llegado a Lima consciente de que jugaba tiempo de descuento en su historia deportiva. “Mi carrera se extendió por demás”, le admitió a Clarín hace unos días. Y sin embargo, aún cuando ve de cerca el ocaso, le tocó vivir uno de sus momentos más brillantes.