El recorte del gasto, la grave crisis económica- financiera y la transición del cambio de gobierno de Santa Fe terminó impactando de lleno en la obra vial más importante en el departamento San Martín.

  Finalmente, la construcción de circunvalación de la ciudad de Sastre, que enlazará unirá las rutas provinciales N° 13 y N°64, se paralizó completamente esta semana y abrió un interrogante sobre la continuidad.

  La intendente María del Carmen Brunazzo y representantes de la empresa Laromet, que llevaba adelante los trabajos, confirmaron a este medio la decisión de suspender la obra por tiempo indeterminado. Aún no hay fecha para su reanudación y los más optimistas deslizaron que podría ser para los primeros meses de 2020.

  Fuentes confiables indicaron a InfoSastre que la “falta de fondos para el pago de la certificación de obra” habría sido el detonante principal para frenar las tareas de común acuerdo con la administración provincial.

  La decisión se conoció este martes a casi un mes después que comenzaran los rumores de la paralización de la obra, para el desvío de tránsito pesado. En aquel momento, la firma, que ganó la licitación para la construcción de la circunvalación, había anunciado que se baja el ritmo de trabajo por pedido del gobierno provincial, atendiendo el actual panorama económico y financiero.

  «Con el correr de los días la situación se tornó insostenible por lo que se resolvió parar definitivamente. En estos días, se está dejando todo lo mejor organizado posible”, confiaron.

  La gran incertidumbre y preocupación de las autoridades locales es saber que sucederá con el proyecto de la circunvalar debido la devaluación de la moneda, el incremento de los costos y en el medio el cambio de gobierno. El presupuesto inicial contemplaba una inversión de 105 millones de pesos que se incrementó al momento del inicio de la obra en más de $15 millones. La próxima etapa será la más costosa y la cifra original necesitará de una nueva reactualización.

  Los trabajos, que habían comenzado abril pasado, tienen un avance de un 30 por ciento. “Lo que se hizo fue el movimiento de suelo que es el trabajo más lerdo. Ahora, lo que falta es lo más visible que son las capas estructurales más importantes de asfalto”, explicaron desde Laromet y estimaron una vez que se restablezcan las obras, en cuatro meses estarían concluidas.

  Consultados por las condiciones en que quedará el futuro corredor vial, indicaron que “el camino sigue siendo de tierra y se podrá circular normalmente mientras se mantengan las buenas condiciones del tiempo aunque lamentable quedarán intransitable durante los días de lluvias”.

  En el primer kilómetro, el eje se desplazó hacia al oeste debido a la presencia del canal, y en el kilómetro 3,15 el nuevo camino deberá desplazarse 25 metros hacia el norte debido a la presencia de edificaciones, según el proyecto original que estaba pautada su finalización para mediados de diciembre de 2019.

  “Las nuevas cunetas permitirán un escurrimiento mucho más rápido del agua y se amplió el ancho del camino. En cuanto al posible deterioro de lo ejecutado, será menor en el suelo ya que no tiene ningún agregado estructural”, explicaron.

  En estos casi cinco meses, se construyeron alcantarillas transversales de hormigón armado para accesos a propiedades y calles transversales, y alcantarillas especiales sobre el canal principal Sastre.

  Además, se utilizará una carpeta de concreto asfáltico en caliente, estructura que estará asentada sobre un terraplén con compactación especial, y formará un ancho de calzada de 7,30 metros. También está previsto carriles de espera más la colocación retardadores de velocidad y 43 luminaria entre los dos cruces con tecnología led.

Fuente y foto: “InfoSastre”.