Vendían casi sin competencia a toda Latinoamérica pero el mercado fue invadido por productos a precios bajos.

  El cluster de fabricantes de equipos para la cadena láctea se apresta a finalizar la construcción de un centro tecnológico en la localidad de El Trébol. La iniciativa tiene por objetivo recuperar terreno en el mercado internacional, invadido desde hace algunos años por nuevos jugadores que comenzaron a hacerle sombra en virtud de una estrategia de precios bajos.

  La ciudad del oeste santafesino es desde 2012 sede de la cámara que reúne a la gran mayoría de empresas del sector, provenientes tanto de nuestra provincia como de Córdoba y Buenos Aires. En total la integran 39 firmas y desde su creación se plantearon el objetivo de levantar un centro tecnológico que aumente las capacidades locales en un proceso de globalización que supone una competencia continua con las principales economías del mundo.

  Principalmente, la estrategia está orientada a volver a acaparar las compras del mercado latinoamericano, donde hasta hace algún tiempo “uno viajaba a estos países la competencia eran las mismas empresas de la zona de El Trébol, pero hace unos años ingresaron productos chinos y turcos con precios muy bajos”, según cuenta Mauro Boasso, presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes y Proveedores de Insumos y Servicios para la Cadena Láctea (Cafypel).

  Boasso lo ejemplifica con su propia firma, Indargom SA, una pyme familiar que comenzó a exportar en 2002 y a partir de allí fue creciendo paulatinamente llegando a vender a todo el continente, incluso hasta Estados Unidos. “Hemos tenido relaciones con casi todo latinoamérica, producto de un proceso de eficientización y tecnologización que tuvieron prácticamente todos los países, que en su mayoría no son autosuficientes de leche”, explicó.

  A raíz de la llegada de nuevos competidores, los empresarios emprendieron una salida colectiva y pergeñaron el centro tecnológico, el cual permitirá ensayar componentes, insumos y equipos relacionados a la producción y procesamiento de leche, además de ser una incubadora de proyectos asociativos. Será un espacio único en su tipo en el país y la región.

  El sitio, que demandó una inversión cercana a los $20 M solo en materia de equipos, tendrá en su primera etapa dos laboratorios: el de equipo de ordeño y el de equipo de refrigeración de leche. En el primero se realizarán ensayos normalizados y pruebas en componentes tales como bombas y reguladores de vacío, colectores, grupos de ordeño y pezoneras, entre otros.

  En el segundo, en tanto, se ejecutarán pruebas en componentes tales como materiales y características constructivas, dispositivos de regulación (termómetros, interruptores y medidores volumétricos), enfriamiento propiamente dicho y bombas centrífugas de construcción sanitaria e higiene, entre otros.

  “La idea es que los equipos que allí salgan tengan una certificación que otorgue la cámara, como un sello de calidad”, indicó Boasso, quien adelantó que las primeras oficinas comenzará a funcionar en 15 días, en tanto que el edificio será culminado para antes de n de año.

Fuente: "Punto Biz".