La ex mujer del hombre y madre de la víctima contó la difícil situación que atraviesan: "Voy a sacar fuerzas de donde no tengo para defender a mis hijos". Por Luis Emilio Blanco / Diario "La Capital" de Rosario.

   “Es muy difícil para una madre. Pero voy a sacar fuerzas de donde no tengo para defender a mis hijos hasta último momento”, dijo Mariana C., una mujer de San Jorge que denunció a su ex esposo por abusar de su hija de 14 años. Este miércoles, la mujer contó detalles del drama que vivió en los últimos años, luego de que el hombre fuera sometido a una audiencia imputativa y quedase detenido en la Alcaidía de Sastre acusado por el delito de abuso sexual ultrajante agravado por el vínculo. El caso convulsiona a la opinión pública de la ciudad del departamento San Martín y a toda la región debido a que el acusado, Javier C., de 45 años, es un conocido abogado que se desempeña en el fuero local.

  “Todo comenzó el 15 de marzo de este año, cuando mi hija llegó a casa y me dijo que no quería ir más de su papá. Sin demasiados detalles la nena contó que el padre se le tiraba encima y eso derivó en una exposición en la policía”, relató Mariana a La Capital. Luego detalló que la adolescente se encerraba en su habitación y padecía crisis de llanto.

  El 31 de julio la nena le contó a su hermana mayor, de 20 años, el comportamiento que tuvo el padre una noche de marzo cuando fue junto a su hermano de 9 años a dormir a casa de su progenitor, como habitualmente ocurría. Luego su madre la abordó una vez más de tantas en esos meses y ese día le dio más detalles sobre cómo el padre, separado de la madre desde 2013, la manoseó e intentó penetrarla. Le dijo que ella gritó mucho, alertó a la actual pareja del padre que dormía en otra habitación y logró que su progenitor desistiera de su actitud. Después de eso se vistió y se encerró en el dormitorio hasta el día siguiente, cuando pidió que la llevaran hasta la casa materna para buscar una campera. “Cuando llegó se largó a llorar y fue allí que me dijo que no quería volver a casa de su papá”, explicó la madre, que detalló que el ataque sexual ocurrió a la vista de su hijo menor.

  “De los detalles de lo ocurrido me enteré en julio. En ese momento me comuniqué con la Fiscalía y me recomendaron hacer una exposición”, dijo Mariana y luego repasó sus temores de denunciar y acudir en busca de protección justamente en el ámbito de trabajo de su ex esposo.

  “Él es un hombre muy violento. Nos amenazó a todos y siempre hizo alarde de que maneja la mafia. Incluso, antes de separarnos nos amenazó a toda la familia con un arma apuntándonos a la cabeza. Desde 2015 tengo una restricción perimetral vigente porque nuestra separación fue muy peleada”, contó y aclaró que “los chicos no tenían contacto con el padre, pero luego de un reclamo judicial por cuota alimentaria el juez consideró que los dos más chicos, por su condición de menores de edad, tenían que tener contacto con él”. En esa etapa los dos pequeños comenzaron a cumplir un régimen de visitas cada quince días.

Una situación compleja

“Después de la denuncia a mi hija la atendió un psicólogo. El profesional me dijo que estábamos ante una situación de abuso sexual y ahí caí en la cuenta de la gravedad del problema. Es como que uno no cae hasta que te lo dicen con todas las palabras”, dijo Mariana y luego precisó que a los pocos días se evaluó a la niña en cámara Gesell con resultados contundentes.

  “Allí empezó nuestra lucha. Principalmente desde la Fiscalía civil nos pusieron muchas trabas que relaciono con la cercanía del padre con los empleados judiciales. Por ejemplo, redujeron la perimetral que tenía la nena de 200 a 50 metros consultándole solo a los chicos y no a mi”, lamentó y explicó que “eso fue realizado con la intención de habilitar a mi ex esposo para ir a casa de sus padres, que viven a la vuelta. Eso ocasionaba que mis hijos no pudieran dar una vuelta a la cuadra porque podían cruzarse al padre. Cuando eso ocurría a la nena le volvían los ataques de pánico, se encerraba nuevamente en su pieza, lloraba y temblaba. Eran situaciones muy angustiantes para toda la familia”.

  La otra víctima, el niño de 9 años, también fue sometido a cámara Gesell en Santa Fe. Todos los integrantes de la familia concurren al psicólogo, de donde surgieron informes que fueron presentados a la Justicia. Esos datos más un cúmulo de pruebas adicional será presentado a la brevedad para ampliar la denuncia contra el abogado. “Hay muchos datos y otros episodios que se volcarán al juicio y por el momento no puedo adelantar, pero si asegurar que agravarán aún más la situación del padre de mis hijos”, señaló la mujer.

  Desde la defensa del acusado se planteó en una audiencia una medida alternativa a la prisión preventiva que fue denegada por el juez, Pablo Ruiz Staiger, a instancias de la seguridad de Mariana y sus hijos. “Estamos hablando de un psicópata. Un hombre muy violento, con contactos muy pesados ya que su estudio trabaja con clientes que tienen cierto carácter violento. Mi familia necesita seguridad, no podemos seguir viviendo con miedo y pensando a cada minuto que nos podemos cruzar con quien originó este calvario”, dijo Mariana y relató que “el mismo día que salió de la audiencia me pasaron un audio en el que él dice que en tres meses estará afuera. Se cree totalmente impune, que puede transgredir todas las leyes y hacer cualquier cosa, como lo hizo con mis hijos”.

  “Ellos sufren de violencia desde hace mucho tiempo. La nena no contaba lo que le ocurría porque incluso lo había perdonado por ataques anteriores. Pero sucede que ella se sentía culpable de todo lo malo que ocurría. Una situación que logró superar gracias al tratamiento psicológico. Ahora mis hijos deben entender que la vida sigue y que, gracias a Dios, la Justicia está actuando para llegar a un juicio que esperamos llegue a buen término para que pague por todo lo que hizo”, sostuvo.

Confusos rumores

Minutos después de la salida del abogado Javier C. del Centro Cívico de San Jorge, donde funcionan los Tribunales, una ola de rumores en las redes sociales vinculó su detención con la investigación del femicidio de María Florencia Gómez Pouliastrou, ocurrido el 12 de octubre. “Esos son rumores que corren desde hace tiempo, le atribuyen amenazas de él hacia Florencia por el caso de mis hijas. Ella era una chica muy luchadora en los casos de violencia de género. Tuve la suerte de conocerla una vez que vino a comprar a mi farmacia, pero nunca hablé de nuestro caso con ella. Hay versiones que aseguran que mi ex marido está implicado en ese femicidio e indican que la vincularon conmigo y entonces empezó a amenazarla. La verdad es que no sé nada sobre eso”, aclaró la madre de la víctima.

  “Recibí mucho apoyo de los compañeros de Florencia. Toda su gente me acompañó en estos días y yo también participé de las marchas para pedir justicia por su muerte. Ojalá encuentren al culpable. Es terrible saber que hay un asesino suelto en San Jorge”, concluyó.