En un escenario marcado por la incertidumbre y el crecimiento exponencial de la inflación, el Gobierno y los representantes gremiales plantean necesidades de actualización salarial de cara a la última parte del año. En los próximos días se podría conocer la oferta que, además del porcentaje, determinará hasta cuándo regirá.

  En un escenario atravesado por la incertidumbre respecto al futuro en materia económica y el constante crecimiento en los índices de inflación, esta semana continúan las negociaciones paritarias entre el Gobierno y los trabajadores del Estado. El jueves de la semana anterior se dio el primer encuentro con ATE y Upcn, mientras que este lunes fue el turno del sector de salud y este martes la reunión será con los docentes públicos y privados. La expectativa es que el jueves aparezca sobre la mesa de negociación la oferta.

  Todos los actores reconocen la dificultad para negociar en un contexto donde no hay números claros y nadie se arriesga a decir cómo terminará el 2022 con relación a la inflación. A la espera del porcentaje de agosto, en los primeros siete meses alcanza el 45,4% en Santa Fe, según el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (Ipec). A dicha situación también se debe agregar el contexto de "ajuste" que anunció el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa y que impactará en áreas sensibles, como así también la segmentación de tarifas en servicios de gas y electricidad destinados a bajar los subsidios. Entonces, ¿cómo piensa el gobierno de Omar Perotti y los gremios acordar una recuperación salarial después de un mes que incluyó cinco semanas consecutivas de medidas de fuerza?

  El Gobierno y los gremios comenzaron las negociaciones salariales la semana anterior.En algo coinciden los gremios y el Gobierno y lo repiten como un mantra: la necesidad de que los salarios estén por arriba de la inflación. Sobre esa base son varias las estrategias que las partes plantean para llegar a un acuerdo. En marzo, firmaron un 46% de incremento salarial escalonado hasta septiembre. En estos días cobraron 8% y resta un porcentaje similar para acreditar en octubre. Las estimaciones inflacionarias son, todavía, muy dispares; las más optimistas hablan de un 80% y las pesimistas, arriba del 90%. Como sea, el número a recuperar es muy grande. Este lunes, Emiliano Mesa, representante del gremio médico de AMRA, al retirarse de la reunión paritaria fue el primer gremialista en arrojar cifras de la necesidad de recomposición y habló de 90%. "Paso a paso", dijo alguna vez el entonces técnico de Racing, Mostaza Merlo, y es la frase a la que apeló un sindicalista que se sienta en la mesa de negociación, al ser consultado por AIRE. La referencia tiene que ver con algo que comparten otros representantes de los trabajadores y radica en dos puntos claves: fortalecer el 8% pendiente de septiembre a cobrar en octubre y, a su vez, lograr un acuerdo más breve en el tiempo, que podría llegar hasta diciembre. Si es así se dejará abierta la posibilidad de una revisión de acuerdo a la evolución de precios o una "cláusula gatillo". Para los gremios "robustecer o agrandar" ese tramo es fundamental y permitiría "comenzar a mejorar" la situación. Implicaría recuperar algo de lo perdido y al mismo tiempo, comenzar con la actualización. Las pretensiones también son dispares: los más "soñadores" hablan de un 12% más, mientras que los más cautelosos, arriman un 8%. En todos los casos, admiten que la negociación no será sencilla. El gobernador Omar Perotti ya lo anunció semanas atrás, cuando señaló que la "caja es una sola". A partir de eso, de forma escalonada y hasta diciembre, buscarán sumar otros porcentajes, atado a las posibilidades de la provincia.

  El acuerdo abreviado hasta diciembre también es una opción bien vista que en Casa de Gobierno no descartan. Representaría una novedad que permitiría ir acompañando la inflación y mantener abierta la posibilidad de rediscutir a fin de año, de acuerdo a la evolución de la inflación y los niveles de recaudación provincial. En caso de darse esa posibilidad, algunos sindicalistas no descartan la opción de aplicar a partir de esa fecha una cláusula gatillo, "no como la del socialismo que actualizaba a los 60 días, sino que se ejecute de forma automática". Se discutirá. Todos tienen necesidades y urgencias: en el Gobierno destacan que Santa Fe es de las primeras provincias a nivel nacional en redefinir la actualización salarial, a su vez, ratifican que la misma comenzó en el plazo comprometido y admiten que la situación también está supeditada a los vaivenes nacionales. Por su parte, los representantes gremiales, hacen equilibrio entre la presión que ejercen las bases que ven debilitado el salario por la inflación y los pedidos que pueden trasladar a la mesa de negociación. Aquel que piense que los paros ya pasaron y el conflicto ya pasó, probablemente se equivoque. Hagan sus apuestas.